Una de las cosas fundamentales a la hora de animar, es conseguir el ritmo adecuado o timming, normalmente esto se consigue, utilizando una guía musical o en forma de “Pulso”, o como lo denominan los músicos, un tempo, a continuación les dejo con varios vídeos en los que claramente podemos ver utilizada esta técnica de forma magistral, ya que en algunos casos, el mismo personaje no sólo cambia de ritmo al actuar, sino que dentro de la misma actuación, mueve diferentes partes de su cuerpo a diferentes velocidades.