animacion cartoon
dexter cartoon

 

Los dibujos animados son ajenos a las leyes físicas de nuestro mundo, pero aun así obedecen a sus propias leyes.
Primera ley del cartoon:
Cualquier personaje suspendido en el espacio, permanecerá flotando hasta que se dé cuenta de su situación.


 

 

Segunda ley del cartoon:

Cualquier cuerpo en movimiento, permanecerá en movimiento hasta que algún tipo de materia sólida intervenga para detener dicho movimiento


 

 

Tercera ley del cartoon:
Todo cuerpo que atraviese materia sólida dejará una perforación en ésta con la silueta del personaje que la atraviese sin importar el material del que esté constituida dicha materia.


 

 

Cuarta ley del cartoon:
Ciertos cuerpos pueden atravesar paredes sólidas utilizando puertas o agujeros pintados en ellas, sin embargo esto depende de la situación y del personaje que intenta atravesarla.


 

 

Quinta ley del cartoon:
Cualquier daño sufrido por un personaje, nunca será permanente. De esta manera cualquier personaje puede resultar chamuscado, cortado, aplastado, estirado como una goma elástica, plegarse como un acordeón o ser alcanzado por un rayo, con la única consecuencia de producir un gran enfado en el personaje o la aparición de simpáticos pajarillos o estrellas alrededor de su cabeza.


 

 

Sexta ley del cartoon:

Todo cae más rápido que un yunque, sobre todo si es un personaje que cae al mismo tiempo, dando lugar a que el yunque se sitúe de manera estratégica para caer sobre él.


 

 

Séptima ley del cartoon:
Las armas de cualquier tipo y calibre, sólo consiguen chamuscar el pelo, desplumar o reposicionar partes del cuerpo como picos, ojos u orejas, siendo estas repuestas en su sitio original causando sólo el mal humor del personaje que lo sufre.


 

 

Octava ley del cartoon:
Cualquier cantidad de explosivos propulsará al personaje a miles de kilómetros de distancia o chamuscará su pelo obteniendo como único resultado el mal humor el personaje.


 

 

Novena ley del cartoon:
Cualquier objeto, por muy voluminoso que sea, puede ser sacado de un bolsillo o un bolso minúsculo de acuerdo a la necesidad del personaje.


 

 

Décima ley del cartoon:
Cualquier personaje puede esconderse con éxito detrás de un árbol o debajo de cualquier objeto minúsculo sin importar su volumen.

 
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